La Educación para la Ciudadanía (EpC) vulnera la Constitución Española y la Declaración Universal de Derechos Humanos
- porque al Estado no le corresponde educar a nuestros jóvenes,
- porque el partido de turno no puede, en un Estado de Derecho, utilizar las aulas para imponer su ideología,
- porque no es el hombre para el Estado sino el Estado para el hombre
- y porque el Estado de Derecho es aquél que, sometido a la Ley, respeta y promueve los derechos fundamentales y las libertades públicas; y los artículos 16 y 27 de la Constitución española y el 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos consagran el derecho de los padres a escoger la educación para sus hijos.
La EpC es un atentado a la libertad, una intromisión inaceptable del Estado y un ataque a la libertad de cátedra. Según Alejandro Tiana, Secretario General de Educación "todos los profesores serán profesores de EpC o no serán y todos los centros que reciban fondos públicos tendrán un ideario coherente con los supuestos valores democráticos que la nueva Religión para la Ciudadanía pretende imponer ó no recibirán fondos públicos"
Pues parece que está en juego la Libertad y que nuestro Estado de Derecho se convierta en un régimen totalitario porque, conocida la realidad de nuestras aulas, resulta perversa la complacencia con el sistema educativo actual e incomprensible y surrealista que se invoque la reaccionaria EpC y no se hable de prevención, de eficacia y de futuro en la Educación Española, situada en el vagón de cola.
Todos aquellos que apostamos por una educación pública de calidad, por respetar la disidencia y huir del pensamiento único, denunciamos el fundamentalismo y esperamos conocer el día, el lugar y la hora para exigir al Gobierno la retirada de la asignatura. |