Desafortunadamente, cuando un niño o niña comienza a molestar y a meterse con otro, el resto de compañeros que lo observan se ven forzados a tomar una difícil elección, ¿intervenir o no intervenir?

Si defienden al niño o a la niña que está siendo acosado, corren el riesgo de que a ellos les ocurra algo parecido. Hoy por hoy son pocos los valientes que actúan como heroes anónimos y se atreven a defender a las víctimas frente a los niños acosadores. El simple hecho de manifestar que a uno le parece mal lo que están haciéndole al niño acosado puede ser a veces motivo para que comience una nueva situación de acoso.

Muchos niños optan por no hacer nada. Eligen evitar el problema y así evitar el peligro. El problema está en que al no hacer nada están actuando justo como los acosadores quieren. Están permitiendo que los acosadores se salgan con la suya y dándoles el poder de sentirse “los amos del recreo”.

Hay un último grupo de niños que aprovechan y se unen a los maltratadores pasando a formar parte de su grupo. Por lo general, estos nuevos acosadores no tienen ningún motivo para acosar al niño victimizado, pero aprovechan que alguien ha comenzado el acoso para sumarse al linchamiento y así desahogarse de sus ganas de maltratar a otros o ganar puntos frente a los acosadores para mejorar su posición social dentro del grupo.

Muchas víctimas de Acoso Escolar se analizan buscando qué defectos tienen o qué errores han podido cometer que expliquen porqué son acosados.

La respuesta cuando hay acoso siempre es la misma. No hay ninguna característica tuya ni ninguna error tuyo que explique o justifique el acoso. EL ACOSO ES INJUSTIFICABLE.

Como seres humanos todos nos equivocamos. Si las equivocaciones fueran motivo de acoso entonces todos deberíamos ser igualmente acosados.

La realidad nos demuestra que los niños acosados no son distintos al resto de los niños. En ocasiones los niños acosados tienen características que les hacen sobresalir positivamente. Pueden ser los más brillantes del aula, los más divertidos o los más justos.

Los acosadores tienden a sacarles defectos a sus víctimas como forma de herirlos y de justificar sus actitudes de maltrato. Lo que hemos descubierto investigando cientos de casos de acosos es que estas atribuciones de supuestos defectos son posteriores al inicio del acoso.

Por eso encontramos que en la realidad cualquier niño puede ser acosado. No importa que uno sea el más alto o el más bajo, el más inteligente o el que peores notas ha sacado, si es el más guapo o si no lo es. Los acosadores siempre encontrarán motivos para meterse con cualquiera de las personas que tengan a su alrededor.

Por tanto la causa del maltrato NUNCA está en la víctima de Acoso, siempre está en el acosador.

Al contrario de lo que se defiende erróneamente en muchas páginas de internet, ningún estudio científico hasta la fecha ha podido demostrar que las víctimas tuvieran características en común previas al acoso escolar.

Muchas páginas de internet difunden erróneamente (incluso páginas de caracter psicológico) que las víctimas tienen baja autoestima y rasgos claramente desfavorables (aspecto poco agraciado, bajas habilidades sociales, mal rendimiento escolar).

Esa visión negativa de las víctimas es falsa en primer lugar porque está basada en lo que son características resultantes del daño psicológico producido por el acoso escolar. Éstas no son características previas sino posteriores.

La gente que trabaja realmente en contacto con estos niños sabe que muchos de ellos no sólo no tienen las características negativas antes dictadas, sino que generalmente destacan en aspectos positivos. Muchos son los primeros de clase en inteligencia, en atractivo físico o en características de personalidad.

Sin embargo, es más fácil para los malos profesionales culpabilizar del acoso a las víctimas incurriendo en el denominado error fundamental de atribución, incurriendo en una victimización secundaria, en lugar de tomar las medidas de prevención necesarias. Es más cómodo “entrenar en habilidades sociales” a la víctima que sancionar y reeducar a los matones de clase.

Por el modo en que esas páginas de internet se explican, da casi la sensación de que piensan que el acoso se genera por la presencia de características negativas en la víctima que generan irremediablemente el deseo en los demás niños de machacarles. Esta visión sobre el acoso escolar es completamente errónea, carece de fundamentos científicos y está contribuyendo a generar serios problemas en la intervención y el tratamiento de estos casos.

La realidad es que en los únicos que hay rasgos comunes es en los acosadores. Los acosadores tienen como rasgo común una tendencia a utilizar conductas de maltrato contra otros alumnos para conseguir sus fines. Que actúen mal no significa que sean tontos. Por ese motivo, los acosadores (y ésta es otra característica que comparten) prefieren atacar a gente con puntos débiles, del mismo modo que los lobos atacan a las ovejas más vulnerables.

La mala noticia que es necesario difundir es que todo ser humano tiene puntos débiles. Un punto debil (y por tanto atacable) puede ser la baja autoestima, pero un punto debil también puede ser el ser la niña más guapa en un grupo de niñas feas (que a su vez podrían tener baja autoestima).

Las supuestas características negativas de las que se acusa a las víctimas son acusaciones míticas que pretenden validar la actuación del agresor con cargo a la responsabilidad de la víctima. La misma característica que puede hacer que un niño sea más vulnerable en un grupo puede hacer igualmente que sea ampliamente aceptado en otro.

Cualquier característica buena o mala en que un niño destaque respecto a la mayoría de su clase (llevar mejor ropa, o llevar peor ropa, ser más guapo o menos guapo…) constituye un efecto señal que aumenta las probabilidades de que los acosadores (con tendencia a la dominación y a la violencia) le ataquen.

Los niños acosadores siempre acosan por los mismos motivos, o bien para conseguir algo, o bien porque sienten una envidia profunda ante alguna característica del niño acosado.

Es muy frecuente encontrar que los niños acosados no son aquellos con menos capacidades, sino aquellos que más destacan por su bondad, su inteligencia, su belleza, su sentido del humor o su capacidad para hacer amigos. Por ejemplo, es común que la niña más guapa de la clase sea acosada por otras niñas que se vean a sí mismas como menos agraciadas. En estos casos, detrás del acoso está la envidia.

Otras veces los niños acosan porque han descubierto que a través del acoso pueden conseguir cosas. A veces, pueden conseguir que otros niños les den sus juguetes, su material escolar, su dinero o su bocadillo del recreo.

Acosar es la forma que tienen ciertos niños para conseguir sentirse populares o “respetados”. Desafortunadamente, hay niños que aprenden a una corta edad que a más violento sea uno, más fácil le resulta controlar, manipular y dirigir a los demás. Descubren que a más acosen y maltraten a otros, más miedo tienen los demás a contradecirles y consiguen a través del acoso erigirse como líderes en sus centros educativos.

La respuesta a esa pregunta es siempre la misma. NO.

Los amigos de verdad te tratan bien. Si quieres tener amigos acércate a la gente que te trate bien y no dejes que otros te traten mal.

Si te molesta algo de lo que te hacen tus amigos, pídeles que dejen de hacerlo. Si son amigos de verdad, te escucharán.

Si te dicen que para que seais amigos tienes que dejar que te traten mal, entonces no son tus amigos de verdad. Se están riendo de ti y te están engañando.

Si te juntas a la gente que trata mal, conseguirás que siempre te traten mal.

Si te juntas con la gente que te trata bien, quizás no termines en el grupo de personas más popular de la clase, pero te aseguramos que lo pasarás bien y serás mucho más feliz.

El Acoso y la Violencia Escolar generan en las víctimas daños psicológicos graves cuando las conductas de maltrato y hostigamiento se mantienen durante cierto tiempo. El tiempo necesario para que se manifiesten estos daños puede variar en función de variables como el apoyo afectivo que reciban las víctimas en su entorno familiar.

Es necesario entender que las relaciones sociales en el medio escolar se encuentran entre las más significativas del proceso de socialización. Estas relaciones tempranas determinarán aspectos importantes de la personalidad y de los recursos psicológicos del individuo. Por tanto, sufrir acoso escolar podrá generar importantes daños sobre el desarrollo de la autoestima y la personalidad. Algunos de los daños generados por el Acoso escolar pueden cronificarse llevando a cambios permanentes de la personalidad.

Se recomienda, por tanto, que en aquellos casos en que el acoso haya afectado significativamente al niño victimizado, se busquen las ayudas profesionales necesarias.

SECUELAS PSICOLÓGICAS MÁS HABITUALES
  • Sintomatología clínica de estrés postraumático (53% de las víctimas).
  • Sintomatología de distimia.
  • Presencia de Flashbaks.
  • Ideación autolítica (38%).
  • Disminución de la autoestima.
  • Sintomatología de ansiedad.
  • Somaticaciones.
  • Autoimagen negativa.
No. El Acoso Escolar está constituido por la repetición y la continuidad de distintas conductas de acoso o violencia escolar. Por tanto el Acoso Escolar ha de establecerse en función de la existencia de conductas de acoso, y nunca en función de los daños. La evaluación de lesiones psicológicas será importante, pero cuando se busquen otros objetivos, como puede ser el tratamiento psicológico de las víctimas.

No es necesaria la evaluación del daño ni su existencia para determinar que hay Acoso Escolar. Tanto padres como profesores, no podemos permitirnos esperar hasta que un niño desarrolle secuelas psicológicas para tomar medidas ante el Acoso. La prevención debe ser un objetivo fundamental.

El Síndrome de Estrés Postraumático es un cuadro cada día más diagnosticado cuando hay situaciones traumáticas. Entre las situaciones traumáticas encuadramos cualquier situación que haga percibir al individuo que está en riesgo su integridad física o psicológica.

La repetición de conductas de maltrato contra un niño víctimizado en un proceso de Acoso Escolar es suficiente como para generar esa vivencia de amenaza y peligro que luego genera el Síndrome de Estrés Postraumático.

Pregúntese usted cómo se sentiría si cada día tuviera que enfrentarse a la incertidumbre de no saber cuántas veces será ustéd insultado, empujado, marginado o ridiculizado antes de llegar a casa. Esa situación genera auténtico terror en los niños victimizados y hace que para muchos de ellos cada día de colegio se convierta en un infierno.

SÍNTOMAS NUCLEARES DEL ESTRÉS POSTRAUMÁTICO
  • Disminución de la capacidad para concentrarse y prestar atención.
  • Problemas de memoria.
  • Pesadillas.
  • Dificultades para conciliar el sueño e insomnio.
  • Depresión.
  • Ansiedad y nerviosismo.
  • Invasión de visualizaciones o recuerdos violentos.
  • Vivencia de terror o pánico ante estímulos asociados con el trauma.
  • Incapacidad o dificultad para experimentar alegría.
  • Aislamiento social e introversión.
  • Irrupción en consciencia de pensamientos focalizados en el trauma.
  • Aislamiento social e introversión.
  • Irritabilidad y sensibilidad a la crítica.
  • Hipervigilancia (mantenerse en constante estado de alerta).

Si usted ha detectado una parte significativa de los síntomas de Estrés Postraumático BUSQUE AYUDA. Este síndrome tiende a cronificarse y no disminuir con el paso del tiempo si no es tratado adecuadamente. Su cronificación puede llevar a cambios permanentes en la personalidad.

SÍNTOMAS PRINCIPALES A LOS QUE TODO PADRE DEBE PRESTAR ATENCIÓN PARA DETECTAR ACOSO ESCOLAR
  • Miedo del niño a ir al colegio.
  • Reticencia del niño a ir al colegio.
  • Evitación de actividades con sus compañeros.
  • Quejas y malestar físico antes de ir al colegio.
  • Pérdidas de material escolar o juegos en el colegio.
  • No querer ir a clase de gimnasia.
  • Cambios del estado de ánimo: tristeza y apatía.
  • Cambios de personalidad: retraimiento.
  • Comienzo del niño de morderse las uñas.
  • Ruptura biográfica.

Si usted ha notado en su hijo parte de los síntomas anteriores es probable que esté sufriendo una situación de acoso escolar. Hable con él e interésese por sus miedos y preocupaciones.

En el caso de que existan conductas de acoso no trivialice o reste importancia a las apreciaciones y vivencias de sufrimiento de su hijo. El Acoso Escolar es una situación grave que puede tener repercusiones fatales si es desatendido. Su hijo necesita poder contar con usted y con su apoyo.

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La ley hace responsables a los colegios de proteger a los niños de cualquier peligro que puedan sufrir estando en el centro escolar. Mandamos a nuestros hijos a centros educativos, no a campos de batalla.

Si usted detecta que su hijo pueda estar sufriendo acoso esccolar exija al centro que tome medidas de protección de las víctimas de acoso escolar, así como que sancione a los agresores por sus conductas de maltrato.

En aquellos casos en que los centros educativos no garantizan la seguridad de los alumnos y no protegen a las víctimas de acoso escolar es posible denunciar a los centros educativos por omisión de su responsabilidad.

Ya existen sentencias que obligan a los centros a indemnizar a aquellos niños que han sido dañados por el acoso escolar.

En mayo de 2012 hay una de las sentencias más importantes que obliga a un colegio de Alcorcón a pagar 32.000 euros a la familia de un menor que sufrió acoso.