Nadie duda a estas alturas que la Educación es una cuestión de Estado y que
con ella nos estamos jugando el futuro... y la Libertad que descansan sobre
el conocimiento y el saber.
La sociedad civil española cuyos valores profundamente democráticos giran en
torno a la dignidad de la persona y sus derechos inviolables, está
sobradamente preparada y suficientemente "movilizada" para abordar el debate
público y profundo que la Educación merece.
Un 34% de fracaso escolar en España frente al 6% de Finlandia, demuestra un
serio problema estructural que no se resuelve creando observatorios,
buscando culpables entre padres y profesores o anunciando un futuro estudio
PISA made in Spain con los datos "cocinados en casa".
La Educación Deconstruída es ya una realidad en el Proyecto Atlántida de la
Educación para la Ciudadanía donde los alumnos se construyen a sí mismos y
el profesor "renuncia a impartir conocimiento", donde la Escuela dejará de
ser esa comunidad de aprendizaje que hace posible la promoción social para
convertirse en un "campo abierto a la experimentación", donde se enseñe
"nada a todos".