Un alumno de 15 años es expulsado de su instituto, temporalmente, por pegar a un compañero con un palo...
¿Conflicto o Violencia?
El hermano del agresor acude al instituto y propina una paliza al director del centro, que precisa asistencia sanitaria. De baja médica por las lesiones sufridas, afirma que “lo peor son los palos morales, los internos”...
¿Disrupción en el aula?
La cadena de sucesos críticos constituye por sí misma una denuncia a la indiferencia y la sistemática negación del fenómeno creciente de la violencia en las aulas españolas.
Al margen de las causas, el primer paso para erradicar un problema es ponerle nombre y la negación es el mayor obstáculo para afrontarlo.
Frente a las recetas del fracaso y la instrumentalización de la violencia al servicio de los intereses del poder, es preciso erradicar la violencia en sus primeras manifestaciones e incorporar la filosofía de la evaluación dentro del marco de una Educación de Calidad.