Mercedes Cabrera, ministra de Educación
- ha afirmado que se "tomarán medidas" contra aquellos centros que no impartan la nueva “religión” para la ciudadanía,
- y advertido a los objetores que faltar a estas clases será considerado “absentismo escolar”.
Amenazas y presiones a padres y colegios tras “elevar el debate” sobre la asignatura; intentos de manipulación y coacciones que se están prodigando por todo el Estado contra los niños y las familias que ya han objetado
Que en pleno s.XXI se pueda perseguir a alguien por el simple hecho de ser fiela la Libertad, resulta anacrónico, totalitario y surrealista, pero afirmar que la objeción de conciencia es un ataque a la democracia, supone demoler los pilares del Estado de Derecho y vulnera abiertamente los derechos fundamentales y la Constitución española.
Los que apostamos por una Educación Pública de Calidad y por la Escuela como lugar de aprendizaje y promoción social invocamos la dignidad del ser humano, mas allá del consumidor o el ciudadano, el conocimiento frente a la arqueología de los sentimientos, y la prevención del Acoso y la Violencia Escolar frente a los inútiles planes de convivencia.