Hagamos un viaje... al pasado: busque en su niñez y en su juventud, las tres personas que hayan marcado su vida, aportando seguridad, amor a la libertad, sentido del humor, afán de superación...
Seguro que alguno de estos mentores, alguna de esas luces en el camino fue un profesor. Catalizador del conocimiento, referente y modelo, desde la libertad de cátedra, para muchos.
El siglo XXI debería significar, no solo un paso adelante en la prevención de los riesgos laborales de los docentes; sino también, una profunda reforma del sistema educativo español.
El siglo XXI debería acometer, desde la prevención, la lucha contra la violencia social y psicológica en sus primeras manifestaciones.
Pero a falta de soluciones eficaces que permitan atajar la violencia en las aulas, la indiferencia del Ministerio de Educación perpetúa un dato, que gracias a la OMS, el gobierno conoce desde 2004: al menos, 1 de cada 4 escolares, también este curso, serán víctimas de acoso escolar.