- Porque para uno de cada cuatro alumnos, la escuela no ha sido un lugar seguro y la indiferencia de los adultos ha permitido que lo que comenzó siendo un hecho aislado llegara a convertirse en una tortura diaria e inexorable.
- Porque la negligencia de los adultos no impidió el proceso de unanimidad persecutoria que convirtió en chivo expiatorio de sus grupos a niños y niñas normales.
- Porque nadie detuvo el proceso de todos contra uno que decretó la salida del centro de nuestras, ya, víctimas inocentes
- y porque a nadie importó que en su pueblo se instalara el “error básico de atribución”, atribuyendo a cada una de esas niñas y niños, la causa del maltrato recibido y, convertidos en culpables, ellos y sus padres, ahora en vacaciones sufrenla exclusión y el aislamiento
- Porque después del cambio de centro escolar y de recorrer diariamente entre 30 y 50 km para acudir a clase, ha llegado el mes de Julio y los niños dominantes, autosuficientes y agresivos, tiranos en sus hogares a los que nadie ha dicho “eso no se hace”, son ahora dueños de las calles en las que aquellos niños deberían poder jugar también,
- Porque la violencia contra niños inocentes revela el fracaso de todas las instituciones y redes sociales y grupales y la ausencia de coraje de una sociedad cómplice que oculta la verdad de la violencia.
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