Desafortunada medida.
- Porque el acoso y la violencia escolar no es un tipo más de violencia de género: los niños acosan preferentemente a niños y las niñas, a niñas.
- Porque aplicando el protocolo de protección a mujeres maltratadas se hace imposible proteger a los niños varones y a las 2 de cada 3 niñas acosadas por sus compañeras.
- Porque el acosador en el aula es un niño y no un “maltratador doméstico” y debe ser corregido en el entorno familiar y escolar al que pertenece.
- Porque también la niña de 15 años de Alicante, abandonará el centro educativo como consecuencia del efecto señal desencadenado sobre ella.
- Porque el linchamiento colectivo y el chivo expiatorio son fenómenos grupales que no puede detener el Ministerio Fiscal.
- Porque atajar la violencia en las aulas recurriendo al ilícito penal y a medidas de alejamiento es decretar la exclusión social para los maltratadores, creando una nueva generación de excluidos.
- Porque criminalizar a la infancia, crear nuevos chivos expiatorios o desencadenar el efecto señal es desconocer la esencia de un fenómeno grupal como el Acoso y la Violencia Escolar.
La intervención del Ministerio Fiscal y de los Jueces de Menores certifica el fracaso de todo el sistema educativo y es falso que sean necesarios los policías en los colegios.
Profesores, padres y alumnos exigimos soluciones eficaces y un debate público y profundo sobre el futuro de la Educación.