Los que hemos sido educados en la libertad de cátedra, rechazamos el fundamentalismo y la subversión del lenguaje que pervierte conceptos como educación en valores y democracia.
Los que hemos sido educados en la libertad de cátedra denunciamos el carácter rancio, decimonónico y anticuado de la Nueva Religión para la Ciudadanía. rechazamos el ataque injustificable a derechos y libertades de profesores, padres y alumnos y exigimos un debate profundo sobre el modelo de educación.
Porque "Lo que no funciona en la práctica no es válido en la teoría" y son ya 20 los años de ineficacia de las Comisiones de Convivencia que burocratizan la sanción y hacen imposible la inmediatez que necesita.
Porque "Lo que no funciona en la práctica no es válido en la teoría y diluyendo la autoridad del profesor hemos llegado a los niveles actuales de violencia en las aulas y fracaso escolar
Es hora de hablar de futuro, de eficacia y de progreso, también en el mundo de la Educación, pero para ello es necesario conocer el proceso de cambio social que desde el Proyecto Atlántida se viene gestando de manera sumergida y que llama ahora a la movilización de sus filas:
- Frente al profesor- modelo y referente del alumno se avanza hacia un educación asamblearia sembrada de comités de ciudadanía
- Frente al profesor- modelo y referente del alumno se postula el eje escuela –familia – municipio, donde las asociaciones municipales “compensarán” la “supuesta” falta de adaptación del docente a los nuevos tiempos
- Frente a los contenidos, la arquitectura de los sentimientos y la inteligencia emocional,
- Frente a los fundamentos de la filosofía, el debate y el relativismo absolutista...
Profesores, padres y alumnos rechazamos el adoctrinamiento desde el Estado y, en el ejercicio de nuestros derechos democráticos, exigimos un debate público y profundo sobre el futuro de la Educación.