Porque abre el debate profundo que la educación merece y que se viene hurtando a la Sociedad española.
Porque cada alumno tiene un derecho fundamental a aprender que en demasiados casos, está siendo conculcado.
Porque son la familia y el profesor quienes deben ayudar a nuestros jóvenes a interiorizar la norma social dentro de la familia y del entorno escolar.
Porque criminaliza a la infancia quien propone que la Policía y el Ministerio del Interior entren en las aulas señalando medidas de alejamiento como si de agresores domésticos se tratara a niños que, por ensayo-error, están aprendiendo que la violencia es rentable...
Porque frente a una educación asamblearia que burocratiza la sanción y hace imposible la inmediatez que ésta necesita queremos, exigimos una Educación Pública de calidad.
Porque conocida la realidad de nuestras aulas, resulta perversa, la complacencia con el sistema educativo actual e incomprensible y surrealista que presuntos representantes de padres y alumnos enarbolen la bandera de la negación de la violencia escolar, llegando a falsear los datos del informe Defensor del Pueblo, no suficientemente tranquilizador.
Porque frente al modelo fracasado de la LOGSE penetrado deideología reaccionaria e inmovilista, es hora de hablar de futuro, de eficacia y de progreso también en el mundo de la educación.