Ya sabemos por qué la prevención del acoso escolar y la identificación precoz de las conductas de maltrato en las aulas, no forman parte de la agenda política de alguno de nuestros representantes.
Lo ha dicho en Asturias, la Ministra de Educación: “vivimos en un país que confía en exceso en la actuación de los poderes públicos y no lo bastante en lo que puede hacer la sociedad por sí misma”
Pues resulta sorprendente que un gobierno que se preocupa de legislar la hamburguesa XXL, el tabaco y la “presunta” Educación para la Ciudadanía abandone a nuestros menores a su suerte, confirmando que la protección de los niños en edad escolar no es una prioridad para nuestra administración educativa.
El acoso escolar es un problema de todos, pero cada familia de un niño victimizado en el entorno escolar debería exigir la subsidiaria responsabilidad patrimonial de la Administración, porque la escuela tiene el derecho y el deber de ser un lugar seguro y la Administración Educativa ocupa una posición de garantte sobre la salud y la seguridad del niño cuando éste se encuentra en el entorno escolar.
Vd. no deja a su hijo en el parque y por ello, los que apostamos por una Escuela Pública de Calidad EXIGIMOS
- una Ley Integral de prevención de la violencia en las aulas
- una red pública de asistencia psicológica y social, a niños y profesores víctimas de violencia, y
- la evaluación periódica, tanto de la violencia en las aulas como de los riesgos psicosociales, que son hoy, una fuente de daño para la salud de nuestros docentes.