Desde el informe HBSC realizado por la Organización Mundial de la Salud para
35 países, nuestras autoridades saben que en España 1 de cada 4 escolares
padece violencias frecuentes y continuadas en los centros educativos.
Desde los informes Cisneros VII y X sabemos que el aislamiento y la
exclusión, el desprecio y el maltrato verbal multiplican por cuatro el
riesgo de padecer estrés postraumático infantil.
Ojalá el 50 aniversario de la Unión Europea significara un avance en favor
de los mas vulnerables, los niños y niñas que nuestra sociedad condena a
jugar con la Gameboy y con la Play.
Ojalá el 50 aniversario recogiera valores innegociables que corresponden a
la protección de los derechos fundamentales de la persona, también en el
entorno escolar.
La evaluación periódica de los riesgos psicosociales de los docentes y la
prevención en materia de violencia y acoso escolar exigen un debate profundo
sobre la educación como derecho personal fundamental.
Frente al modelo fracasado de la LOGSE y frente a posiciones reaccionarias e
inmovilistas, es hora de hablar de futuro, de protección y extensión de
derechos, también en el mundo de la educación.