Desde 1964, para conmemorar la muerte de Ghandi, el 30 de Enero se celebra el día escolar de la no violencia y de la paz.
Frente a la indiferencia y el principio de negación de las autoridades gubernamentales, Benedicto XVI invoca el dolor de los niños como impulso para trabajar por la paz.
Frente a la complacencia institucional con un sistema educativo que reclama medidas urgentes, Benedicto XVI se atreve a hablar de Reto para la Educación.
Frente a la complicidad reaccionaria del gobierno con las leyes del mercado, cuya tiranía permite que se comercialice, en España, un videojuego que hace apología de la violencia en las aulas, Benedicto XVI hace un llamamiento a los responsables de los medios de comunicación.
Parece que también en el siglo XXI será la doctrina social de la Iglesia la que de un paso adelante e impulse medidas eficaces contra la violencia escolar, ante el inmovilismo y el carácter conservador y reaccionario de la autoridades educativas.