En el Día Universal del Niño, un homenaje y una petición.
Un homenaje a tantos niños, héroes anónimos de nuestras aulas que detienen, hasta en un 20%, las conductas de maltrato que reciben sus compañeros en medio de la indiferencia de los adultos. Héroes anónimos que se ponen al lado de las víctimas, arriesgándose a correr la misma suerte. Ellos son nuestra esperanza blanca...
Y una petición: el instituto, la escuela tiene el derecho y el deber de ser un lugar seguro donde cada alumno pueda maximizar su oportunidad de aprender, un derecho fundamental del niño que en demasiados casos, está siendo conculcado.
Y en este contexto es inadmisible que nuestras autoridades no hayan detenido la salida al mercado de un videojuego que hace apología de la violencia escolar, cuyo nombre podemos traducir como "Perro come carne de perro".