Fuente: Oñate, A y Piñuel, I: Acoso y violencia escolar en España: Informe CISNEROS X – IEDDI – Madrid 2007.

El Test AVE evalúa la incidencia de los daños psicológicos más significativos propios del proceso de victimización en cuanto a la presencia de la sintomatología propia del Síndrome de Estrés postraumático evaluados a través de la escala EPT de la prueba.

Con ello pueden establecerse cuatro niveles en cuanto a la gravedad de la sintomatología que el niño presenta en relación al síndrome de estrés postraumático:

  • Baja
  • Moderada
  • Grave
  • Muy grave

Incidencia del Acoso Escolar en España

N = 24.990
Incidencia del Acoso Escolar en España.

Si realizamos un primer corte en relación a los niños que presentan una exposición intensa o muy intensa a conductas de acoso y violencia escolar muy frecuentes (un 23 % del total), podemos establecer el subgrupo de aquellos que presentan daños psicológicos “graves o muy graves” en relación al síndrome de estrés postraumático.

Así, el grupo de víctimas de acoso y violencia escolar que presenta daños por Estrés Postraumático grave o muy grave asciende a 3.115 niños del total de los 5.804 que están expuestos al acoso y la violencia escolar. Esto representa un 53,6% del total de los niños acosados.

Los cuatro grupos de riesgo en Acoso y Violencia Escolar

Los cuatro grupos de riesgo en Acoso y Violencia Escolar.

De la tabulación cruzada de los indicadores referidos al grado de exposición a conductas de AVE muy frecuentes y de la manifestación o no de daños psicológicos evaluados por la presencia de niveles graves o muy graves de Estrés Postraumático obtenemos los cuatro grupos epidemiológicos de riesgo en materia de Violencia o Acoso escolar:

  • Grupo A o SIN RIESGO AVE, sin acoso ni daños psicológicos: 65%.
  • Grupo B o Clínico, sin AVE, pero con problemas psicológicos: 11,5%.
  • Grupo C con AVE incipiente pero sin daños psicológicos: 11%.
  • Grupo D con AVE y con daños psicológicos clínicos: 12,5%.

Tipos de intervención para los educadores

La asignación del niño a cada uno de los grupos de riesgo por exposición a AVE da lugar a diferentes tipos de intervención para los educadores.

  • GRUPO A NORMAL – Niños que no presentan ni acoso escolar ni cuadros clínicos: 65 % del total de los niños escolarizados.
    Se trata del grupo mayoritario de niños según los datos del estudio Cisneros© X. No aparecen afectados por comportamientos de Acoso y Violencia Escolar ni presentan alteraciones significativas en las escalas clínicas.
  • GRUPO B CLÍNICO – Niños que no presentan acoso escolar, pero sí cuadros clínicos: 11,5% del total de los niños escolarizados.
    Se trata de un grupo de niños que, a pesar de que no aparecen afectados por AVE, sin embargo presentan daños. La explicación de la existencia de indicadores clínicos, en especial de sintomatología de Estrés Postraumático, que aparece cada vez más tempranamente en niños desde etapas muy iniciales, radica en otros fenómenos de victimización que padecen los niños y que están aún muy escasamente identificados.

    Este grupo se mantiene bastante estable en su evolución a lo largo de los años de escolarización y repunta al finalizar la secundaria.

    La asignación de un niño al Grupo B, permite establecer una hipótesis de trabajo que requiere una profundización en la situación social y familiar actual y pasada.

    Como ya se indicó, los cuadros de Estrés Postraumático infantil pueden llegar a cronificarse y persistir, años después de la situación de victimización.

    Muy frecuentemente los niños que presencian situaciones de violencia familiar, separaciones traumáticas que cursan con insultos, amenazas y maltrato psicológico entre los padres, presentan cuadros de estrés postraumático.

    En la exploración mediante pruebas clínicas complementarias los niños asignados al grupo B deben ser completamente evaluados e identificadas las posibles situaciones contingentes a la aplicación que puedan estar produciendo procesos de victimización.

  • GRUPO C – Niños con acoso escolar pero sin daños clínicos (AVE incipiente o en curso): 11 % del total de los niños escolarizados.
    Los niños que padecen Acoso y Violencia Escolar sin la manifestación de daños clínicos son un grupo de riesgo clínico cierto.

    Ya se ha indicado suficientemente que no es necesaria la presencia de un daño clínico significativo para contrastar la existencia real de un cuadro de AVE.

    La ausencia de daños puede obedecer a una situación de AVE pero con un apoyo social significativo al niño, a su especial resistencia psicológica o a que la situación de AVE se está produciendo en fase inicial y no posee suficiente antigüedad como para haberse manifestado aún los primeros daños.

  • GRUPO D – Niños con AVE y con daños clínicos: 12,5 % del total de los niños escolarizados..
    Los niños que padecen un cuadro de AVE y además presentan daños clínicos por la incidencia del síndrome de Estrés postraumático son el grupo en mayor riesgo de todos. Es necesario no solo establecer la existencia del AVE sino evaluar evaluar específicamente el tipo o modalidad de AVE.

Evolución de los tres grupos de riesgo de AVE por cursos

Evolución de los tres grupos de riesgo de AVE por cursos.

Prevalencia de los grupos epidemiológicamente relevantes

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Prevalencia de los grupos epidemiológicamente relevantes.

Prevalencia de los grupos epidemiológicamente relevantes por sexos

Prevalencia de los grupos epidemiológicamente relevantes por sexos.

Evolución de los 4 grupos epidemiológicamente relevantes en el Acoso y Violencia Escolar por cursos

N = 24.990
Evolución de los 4 grupos epidemiológicamente relevantes en el Acoso y Violencia Escolar por cursos.

Evolución de los grupos de riesgo para el AVE

Evolución de los grupos de riesgo para el AVE.