El Estudio Cisneros© X sobre “Acoso y Violencia Escolar en España”

El acoso escolar ha recibido en los últimos años una atención mediática extraordinaria. No hay día en que las noticias no presenten los casos de una realidad que se ha pretendido minimizar durante demasiado tiempo, a veces por ignorancia, otras por el puro interés político de enviar un mensaje falsamente tranquilizador a las familias y a los responsables educativos: “Aquí no ocurre nada”, “Se trata de un caso aislado”…

Los datos del décimo estudio de nuestro equipo de investigación Cisneros© X (Oñate y Piñuel, 2007) presentaron la realidad epidemiológica de la Violencia y el Acoso Escolar en el territorio del Estado Español.

Casi 25.000 niños de toda España entre 8 y 18 años contestaron al finalizar el curso de 2006 al mayor estudio jamás realizado en Europa occidental sobre Violencia y Acoso Escolar.

El estudio que nos ocupa es el único hasta la fecha que se ha realizado con una herramienta previamente baremada, válida y fiable: el test AVE (Acoso y Violencia Escolar: TEA Ediciones, 2006).

La utilización de esta herramienta psicométrica garantizó un rigor científico y metodológico que otros estudios no han podido acreditar hasta la fecha.

Los datos de Cisneros© X corroboran los de otros estudios previos desarrollados también en España por la OMS que han sido silenciados y ninguneados de manera sistemática.

Los datos que ha ofrecido este estudio echan abajo numerosos mitos que han corrido hasta la fecha en torno al acoso escolar.

La principal revelación que contiene este estudio es que el acoso escolar no es la realidad marginal que muchos intentan esforzadamente presentar, a base de reducir el acoso tan solo a las formas más graves de agresión física, o a los niños con daños psíquicos más profundos.

Menospreciar la violencia psicológica como una forma trivial de violencia que no debería computarse siquiera como acoso es erróneo y contribuye a la expansión de este problema.

El rigor científico exigido en una materia tan sensible nos llevó en el estudio Cisneros© X a utilizar una definición estricta y rigurosa, no reduccionista, y a utilizar métodos estadísticos de escalamiento, por los que pudiéramos categorizar niveles de exposición a la violencia de un lado, y niveles de daño psicológico por otro, mediante la utilización de escalas previamente validadas y baremadas.

Por ello se pudo relacionar por vez primera en un estudio amplio la exposición frecuente a conductas de violencia psicológica y física que los niños refieren como muy frecuentes y la manifestación clínica de ocho tipos de daños psicológicos que esos mismos niños presentaban como consecuencia del maltrato recibido.