Guía Breve de Consejos

  • Informe al colegio POR ESCRITO (burofax, copia sellada por registro, email…) de las conductas de acoso escolar que se hayan producido.
  • En colaboración con su hijo anote en un documento cada nueva conducta.
  • Siga informando al colegio con frecuencia, al menos quincenal, mientras se sigan produciendo conductas de acoso.
  • Solicite, como medida, la implantación de un Protocolo Validado contra el acoso escolar.
  • Si el colegio niega la situación, facilite una grabadora a su hijo donde quede registrado cualquier incidente ocurrido.
  • Solicite a un especialista una evaluación del acoso escolar y presente el informe en el centro.
  • En los casos en que el centro escolar no protege a la víctima pese a las anteriores medidas, es aconsejable denunciar la situación e informar a las administraciones convenientes.

En la sección de preguntas frecuentes podrá encontrar algunos indicadores que pueden ayudarle a detectar posibles situaciones de acoso.

Escuche a su hijo o hija

Su hijo necesita saber que alguien en el mundo le cree y le apoya. El acoso no es una situación fácil y genera gran sufrimiento a las víctimas. Su apoyo será de gran ayuda.

Desafortunadamente son muchos los padres que caen en la tentación de negar el problema de acoso escolar de sus hijos o que optan por trivializar su importancia. Sin embargo, el mirar a otro lado ante las señales que deberían alertarnos puede derivar en graves consecuencias para la salud de nuestros hijos y la relación que tenemos con ellos.

Aquellos niños que no se sienten escuchados y creídos por sus padres en materias de acoso pueden terminar ocultando el problema; un problema que a la larga puede generar daños severos sobre la autoestima del niño, así como cuadros de somatizaciones, estrés postraumático, depresión, y en casos más graves conductas autolítica.

Cuando sus hijos les cuenten que viven una situación de maltrato o desprecio en el colegio presten atención a lo que exponen.

Eviten los errores más frecuentes

  • No pongan en duda el relato de su hijo.
  • No intenten restarle importancia al relato diciendo que son cosas de niños.
  • No le diga que intente hacerse amigo de sus acosadores.
  • No le pida que cambie su forma de ser, o que “trate de integrarse”. Seguramente su hijo ya habrá intentado “integrarse” y eso no habrá sido posible.
  • No le obligue a asistir a actividades extraescolares como cumpleaños o excursiones si no desea ir.

Si descubre que su hijo sufre acoso escolar informe a los profesores del centro. Hay veces que los centros no saben cómo reaccionar ante estas situaciones. Nuestro consejo es que informe al centro por escrito de manera que quede constancia de que han tenido conocimiento de los hechos ocurridos.

El centro debe ser garantía de seguridad mientras los menores se encuentran allí. En casos extremos en que el problema persiste y el centro no toma medidas efectivas, pueden llegar a ser necesarias medidas como dejar de llevar al niño a clase, cambiar de colegio y/o interponer una demanda contra el centro.

El acoso escolar mina poco a poco la resistencia psicológica de las víctimas. Con el tiempo puede dar lugar a síntomas depresivos, trastorno de estrés postraumático, molestias somáticas, disminución de la autoestima y otros problemas. El daño psicológico puede afectar de manera significativa sobre el nivel de rendimiento escolar. En ocasiones los problemas académicos son reflejo de situaciones de victimización en el colegio.

En ocasiones puede ser necesaria atención especializada para tratar la sintomatología producida por el acoso escolar. Si usted ha notado cambios preocupantes en en su hijo o hija (disminución del rendimiento escolar, miedo a ir al colegio, estado de ánimo depresivo…) a raíz de una situación de acoso escolar consulte con un especialista.