Tratamiento EMDR del mobbing y bullying: una guía para terapeutas. Iñaki Piñuel y María Cervera - Editorial EOS (2016).

Tratamiento psicológico de las víctimas de acoso escolar

Nuestro equipo de especialistas se ha especializado en la última década y media en tratar a las víctimas de acoso escolar que presentan cuadros de Estrés Postraumático infantil, el cuadro más habitual entre los niños que sufren acoso escolar.

Esta especialización nos hizo desarrollar un método específico de aplicación de la técnica EMDR© para tratar los problemas de acoso escolar y laboral recogido en un libro que es una guía o manual para terapeutas (Tratamiento EMDR del mobbing y el bullying: una guía para terapeutas; Piñuel y Cervera, 2016).

Cuadro de Estrés Postraumático infantil (TEPT)

La aparición de un cuadro de Estrés Postraumático infantil (TEPT) obedece a dos tipos de situaciones de acoso escolar que llevan a dos tipos de daños postraumáticos:

  1. TEPT de Tipo I (Estrés Postraumático tipo I).
    El TEPT puede aparecer a consecuencia de una situación puntual e intensa de violencia, intimidación o maltrato especialmente significativa para el niño, en cuyo caso hablamos de una aparición en forma aguda.
  2. TEPT de Tipo II (Estrés Postraumático tipo II).
    El TEPT puede aparecer como resultas de una acumulación de incidentes de violencia o acoso aparentemente anodinos o triviales pero que terminan erosionando la resistencia psicológica del niño y dando lugar a que aparezcan en él este cuadro en forma cronificada.

Un análisis clínico exhaustivo mediante pruebas clínicas específicas que miden estrés postraumático nos permite profundizar en la naturaleza del cuadro postraumático que presenta la víctima.

Pruebas para evaluar los daños postraumáticos entre las víctimas de acoso escolar

Entre las pruebas que utilizamos habitualmente para evaluar los daños postraumáticos entre las víctimas de acoso escolar en la edad infanto-juvenil están las siguientes:

Para síntomas de TEPT

  • Child-PTSD-Reaction Index.
  • Escala EPT del AVE
  • Diagnostic Interview for Children and Adolescents.

Para síntomas de ansiedad

  • Escala ANS del AVE.
  • Revised Children´s Manifest Anxiety Scale(CMAS-R).
  • State-Trait Anxiety Inventory for Children(STAIC).

Para síntomas de depresión

  • CDI.
  • Escala DIS del AVE.
  • The Birelson Depresión Inventory.

El síndrome de estrés postraumático infantil explica que los niños acosados desarrollen una sensación de peligro inminente, una inquietud pervasiva o nerviosismo, y un tipo de ansiedad recurrente e inespecífica con la sensación permanente de que algo terrible les va a ocurrir de manera inminente a ellos o a sus seres queridos.

El niño acosado desarrolla una hiperreacción a la frustración, o ante estímulos ambientales como son una luz fuerte, una puerta que se cierra repentinamente, ruidos fuertes etc…

El síndrome de estrés postraumático infantil genera una extraordinaria e intensa irritabilidad que la víctima de acoso proyecta de manera inmediata sobre su familia y compañeros.

Asimismo provoca un tipo de hipervigilancia que consiste en una enorme desconfianza y suspicacia hacia las intenciones de los demás.

Síntomas nucleares habituales en el TEPT infantil

  • Depresión.
  • Invasión de visualizaciones recurrentes.
    La víctima del acoso experimenta de manera regular la invasión de visualizaciones y recuerdos de las violencias padecidas en el entorno escolar. Las víctimas suelen encontrase soñando despiertas, visualizando estas escenas una y otra vez.
  • Vivencia de terror.
    Se desencadena miedo, terror, ansiedad crónica e incluso ataques de pánico como consecuencia de cualquier asociación consciente o inconsciente con las condiciones del trauma. Muy frecuentemente a la vuelta al colegio tras el fin de semana o tras un período vacacional. El niño evita de modo constante decir o hacer cualquier cosa que le recuerde el horror del trauma. Llega a no querer hablar del colegio con nadie, ni siquiera con sus familiares.
  • Deterioro y embotamiento intelectual.
  • Fallos en la memoria con la incapacidad para recordar detalles que previamente no revestían dificultad para la víctima.
  • Pérdida de la capacidad de concentración.
  • Focalización y obsesión.
    Focalización de la víctima en el traumatismo padecido y obsesión por él, con exclusión y eclipsamiento de las demás esferas vitales de su actividad. El trauma pasa a ser el tema en torno al cual gira toda su vida. En los niños más pequeños se manifiesta por una proyección sistemática en los dibujos que realiza o en los juegos que inventa.
  • Aislamiento social e introversión.
    El niño se retrae socialmente, prefiere estar a solas y evita el contacto social. Las situaciones sociales, le resultan penosas por tener que “aguantar el tipo” y no poder contener muchas de las manifestaciones de la depresión o la ansiedad.
    El aislamiento propio del cuadro termina con la vida social del niño.
  • Anhedonia: Incapacidad o dificultades para obtener placer o experimentar alegría. El niño no parece disfrutar de las cosas o situaciones de las que anteriormente a la situación traumática disfrutaba.
  • Insensibilidad o Despersonalización.
  • Amortiguamiento de la afectividad hacia otras personas o despersonalización en las relaciones con los iguales.
  • Abandono escolar.
  • Tendencia al absentismo, a través de enfermedades reales o exageradas para no tener que acudir al centro educativo. Tienden al abandono prematuro del sistema escolar y de los estudios (muy especialmente los adolescentes).
  • Insomnio: Si consigue dormir, el sueño no es reparador. Al levantarse, la víctima se encuentra, según sus palabras, «más cansada que al acostarse». Los sentimientos depresivos empeoran por las mañanas, con la sensación de la víctima de que «la jornada escolar se echa encima como algo insoportable».
  • Irritabilidad y sensibilidad a la crítica: El niño está permanentemente irritado y explota por lo más nimio, especialmente ante estímulos o acontecimientos irrelevantes.
  • Hipersensibilidad a la crítica. El niño percibe de manera inconsciente y exagerada cualquier comentario de sus padres o profesores como una crítica hacia ella.
  • Hipervigilancia.

Los niños acosados que presentan daño postraumático se encuentran en permanente situación de evitación, lucha o escape, con lo que su psiquismo funciona como un radar, en alerta permanente al menor estímulo ambiental que pueda resultar nocivo o amenazador.

Los contactos más triviales o neutrales son vividos como amenazantes y ello suele llevarle a la introversión y a refugiarse en su interior.

El síndrome de estrés postraumático constituye el cuadro más severo y con peor pronóstico de cuantos generan las situaciones de acoso y violencia escolar entre los niños victimizados.

Consecuencias de la cronificación del TEPT

El paso del tiempo sin diagnosticar correctamente este trastorno y sin recibir asistencia para su superación, termina cronificando sus síntomas y dando lugar a la aparición de cambios permanentes en la personalidad de los niños acosados. Muy frecuentemente nuestro equipo encuentra a adultos que solicitan tratamiento por procesos de acoso escolar que décadas atrás les causaron daños postraumáticos que dieron lugar a cambios en sus formas de ser y de reaccionar que hoy en día se mantienen vigentes.

Un niño acosado cronifica su cuadro postraumático (TEPT) debido a no ser evaluado correctamente y a no haber recibido tratamiento EMDR.

Con el paso del tiempo, la cronificación del TEPT desarrollará en él cambios permanentes en su personalidad que le acompañarán después a lo largo de su vida como adulto y que le harán no más resistente, sino menos resiliente y más vulnerable a ulteriores formas de maltrato (laboral, doméstico, social).

Entre los cambios de la personalidad cabe observar posturas misántropas, pesimistas, suspicaces, desapegadas o cínicas ante la vida, ante sí mismos, ante la sociedad o ante los demás.

La elevada puntuación en la escala de TEPT entre adolescentes establece un riesgo potencial de iniciarse tempranamente en adicciones al alcohol o a otras drogas como forma de atenuar el sufrimiento propio del cuadro, en especial cuando termina cronificándose (Estrés postraumático tipo II).

Resulta urgente iniciar cuanto antes el tratamiento del TEPT desde el momento en que es evaluada la víctima para evitar su cronificación y la aparición de esas secuelas secundarias.

Nuestro equipo de especialistas dirigidos por el Dr Iñaki Piñuel está especializado en tratar psicológicamente los cuadros postraumáticos que presentan las víctimas de acoso escolar, evitándose que un niño acosado desarrolle daños colaterales que comprometan su resiliencia y su bienestar emocional a futuro.

Si desea solicitar Terapia individual para una víctima de Acoso escolar con nuestro equipo de especialistas dirigidos por el Dr. Iñaki Piñuel debe solicitar CITA PREVIA a través del teléfono 91 172 90 36 (DEJE SUS DATOS DE CONTACTO Y NOSOTROS LE DEVOLVEMOS SU LLAMADA) o escriba un correo electrónico a dr@inakipinuel.com.

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